

La imaginación encarnada en el trabajo terapéutico: principios de la psicoterapia imaginativa aplicados al enfoque ECEXATT®
En el abordaje contemporáneo del trauma complejo, uno de los desafíos fundamentales es encontrar modos éticos, sensibles y clínicamente eficaces de acercarse a lo que ha sido vivido como intolerable. Frente a la imposibilidad de narrar ciertas experiencias, la práctica psicoterapéutica ha desarrollado diversas vías para acceder a contenidos no simbolizados sin necesidad de exponer al paciente a una reactivación abrumadora. En este contexto, la psicoterapia psicodinámica imaginativa desarrollada por Luise Reddemann ha ofrecido un conjunto de recursos que privilegian la seguridad interna, la regulación emocional y la agencia simbólica mediante el uso clínico de la imaginación.
El enfoque ECEXATT® (Embodiment-Centered Expressive Arts Therapy for Trauma), articulado desde una perspectiva transdisciplinaria que integra el trabajo somático, las artes expresivas y la clínica del trauma, retoma y amplía estos principios al considerar que la imaginación no es únicamente una capacidad mental, sino un proceso profundamente encarnado. En este modelo, imaginar no se reduce a visualizar, sino que implica sentir, mover, trazar, crear y encarnar imágenes que pueden restaurar la continuidad del self afectado por el trauma.
Uno de los principios centrales que ECEXATT® retoma de la psicoterapia imaginativa es la construcción de un espacio interno seguro. Este “refugio” puede tomar múltiples formas simbólicas: un paisaje, una casa, una luz, un lugar de calma. Su función no es metafórica sino estructurante: establece una matriz interna de regulación que permite al sistema nervioso recuperar un estado de seguridad desde el cual es posible, eventualmente, acercarse a contenidos traumáticos sin desbordarse. El refugio no se limita a una visualización guiada, sino que puede ser representado y habitado a través de medios artísticos, lo que facilita su inscripción sensorial y corporal.
Otra herramienta esencial es el trabajo con figuras protectoras internas. En muchos casos de trauma temprano o relacional, el sujeto no ha podido internalizar representaciones confiables de cuidado, protección o guía. La activación de figuras protectoras simbólicas, ya sean humanas, animales, arquetípicas o abstractas, permite comenzar a construir una estructura interna que sostiene al yo en momentos de fragilidad. ECEXATT® propone que estas figuras puedan ser creadas, descubiertas o evocadas mediante lenguajes expresivos como el dibujo, la escritura, la escultura, el movimiento o el sonido, anclándolas en la experiencia vivida y no solo en la cognición.
Asimismo, el uso de la metáfora se vuelve un elemento clínico de gran relevancia. El trauma, al interrumpir la simbolización, deja al sujeto atrapado en fragmentos sensoriales que no han sido integrados en una narrativa coherente. La metáfora actúa como un puente entre lo no dicho y lo decible, entre lo sentido y lo pensado. En el enfoque ECEXATT®, el cuerpo es entendido como una fuente generadora de metáforas vivas. Las imágenes que emergen del gesto, del trazo, del sonido o de la postura son tratadas como expresiones legítimas de la experiencia subjetiva, no como materiales a ser interpretados desde fuera. Acompañar esas metáforas implica favorecer procesos de simbolización que restablecen continuidad psíquica.
La regulación emocional mediante la imaginación es otro principio compartido por ambas metodologías. Reddemann desarrolló técnicas específicas, como la llamada Técnica del Televisor, que permiten observar escenas difíciles desde una distancia simbólica segura. En lugar de revivir el trauma, la persona lo contempla desde una pantalla imaginaria, con la posibilidad de ajustar color, sonido, volumen o distancia, lo cual proporciona una experiencia de control y protección. En ECEXATT®, esta regulación simbólica se extiende al cuerpo y al gesto: no solo se visualiza, sino que se modula la intensidad a través del ritmo, del movimiento, del espacio escénico o del trazo, integrando así una regulación sensorial con agencia expresiva.
Finalmente, el horizonte del trabajo terapéutico no se limita a la desactivación del trauma, sino que apunta a recuperar la capacidad creativa del self. En este sentido, ECEXATT® introduce la noción de resiliencia estética: la posibilidad de transformar el dolor en acto simbólico, de crear belleza donde hubo ruptura, y de encarnar formas expresivas que restituyen la dignidad del sujeto. El arte, entonces, no es solo un medio de expresión, sino una forma de sostener el tiempo interno, de poetizar el cuerpo y de volver habitable lo que antes era inhabitable.
La integración de la psicoterapia imaginativa dentro del enfoque ECEXATT® permite ampliar el repertorio clínico con herramientas que respetan el ritmo del paciente, favorecen la simbolización encarnada y activan recursos internos de protección, regulación y creatividad. En tiempos donde la escucha del trauma requiere cada vez más profundidad, ética y sensibilidad estética, el diálogo entre imaginación, cuerpo y arte se vuelve una vía insustituible para la transformación subjetiva.