

Etapas del proceso de duelo desde el enfoque EC-EXATT®
Fundamentación teórico–metodológica para el acompañamiento expresivo–somático del duelo en EC-EXATT®
Resumen
El enfoque EC-EXATT® comprende el duelo como un proceso encarnado, expresivo y no lineal, donde cuerpo, emoción, memoria, vínculo y simbolización interactúan de manera dinámica. A partir de una articulación transdisciplinaria entre artes expresivas, arteterapia, prácticas somáticas, psicoterapia relacional, psicoterapia imaginativa, perspectivas existenciales y estudios contemporáneos sobre trauma, el EC-EXATT® propone un acompañamiento clínico orientado a la regulación, la estabilización y la transformación simbólica de la experiencia de pérdida.
Desde esta perspectiva, el duelo no se entiende como una patología ni como una sucesión fija de etapas universales, sino como una cartografía compleja donde intervienen dimensiones neurofisiológicas, afectivas, relacionales, culturales y existenciales. La creación artística, la intermodalidad, la ritualidad y la experiencia estética permiten acceder a registros implícitos del dolor y sostener procesos de metabolización simbólica sin recurrir a la revivencia traumática.
El EC-EXATT® sitúa el cuerpo y la experiencia estética como territorios fundamentales de reorganización subjetiva, promoviendo procesos de coherencia, agencia y reconstrucción narrativa desde una orientación salutogénica y una ética del cuidado. El arte se configura así como una vía privilegiada para poetizar el dolor, transformar la ausencia y acompañar el duelo desde la dignidad, la sensibilidad y la creación de sentido.
Palabras clave
EC-EXATT®; duelo; trauma; embodiment; artes expresivas; regulación somática; memoria corporal; simbolización; intermodalidad; poetización del dolor; cartografía expresiva; ritual; narrativa terapéutica; resiliencia; prácticas somáticas; estética relacional; salutogénesis; trauma complejo
Introducción
El duelo constituye una experiencia humana compleja, singular y profundamente encarnada, que involucra dimensiones emocionales, corporales, simbólicas, relacionales y existenciales. Desde el enfoque Embodiment-Centered Expressive Arts Therapy for Trauma (EC-EXATT®), el duelo no es comprendido como un proceso lineal ni universal, sino como una travesía expresivo–somática donde el cuerpo, la memoria y la creación simbólica participan activamente en la elaboración de la pérdida.
Aunque modelos clásicos como el desarrollado por Elisabeth Kübler-Ross ofrecen referencias importantes para comprender ciertos movimientos emocionales asociados al duelo, el EC-EXATT® amplía esta mirada integrando aportes provenientes de la psicotraumatología contemporánea, las neurociencias afectivas, las prácticas somáticas, las artes expresivas y la psicoterapia relacional.
Desde esta perspectiva, el duelo no es abordado exclusivamente como una reacción psicológica frente a la pérdida, sino como un fenómeno complejo que compromete simultáneamente la regulación neurofisiológica, la continuidad experiencial, los vínculos afectivos y los procesos de simbolización.
El EC-EXATT® se inscribe así en una episteme abierta, transdisciplinaria y salutogénica, donde cuerpo, arte, vínculo y experiencia estética constituyen operadores clínicos fundamentales para el acompañamiento del sufrimiento humano.
El duelo desde una epistemología de la complejidad y la transdisciplinariedad
El enfoque EC-EXATT® comprende el duelo como un fenómeno multidimensional que no puede reducirse a explicaciones lineales ni a modelos exclusivamente intrapsíquicos. Desde el paradigma de la complejidad, la experiencia de pérdida involucra dinámicas biológicas, afectivas, simbólicas, culturales, relacionales y existenciales que interactúan de manera simultánea y no jerárquica.
En coherencia con esta perspectiva, el duelo es entendido como una cartografía dinámica y no lineal, atravesada por movimientos de aproximación y retirada, apertura y repliegue, regulación y desorganización. El proceso no sigue una secuencia universal ni homogénea, sino que se reorganiza continuamente según los ritmos corporales, emocionales y relacionales de cada persona.
La transdisciplinariedad permite integrar aportes provenientes de las artes expresivas, la arteterapia, la educación somática, la musicoterapia, la psicoterapia imaginativa, la psicoterapia psicodinámica relacional y las prácticas contemporáneas de abordaje del trauma.
Desde esta lógica, el EC-EXATT® no propone protocolos rígidos ni intervenciones estandarizadas, sino una metodología clínica situada y sensible, orientada por criterios de regulación, coherencia y cuidado.
El duelo como experiencia encarnada
El EC-EXATT® sitúa el cuerpo en el centro de la experiencia del duelo, entendiendo que la pérdida afecta no solo los procesos emocionales y cognitivos, sino también la organización neurofisiológica y sensoriomotriz del organismo.
Las experiencias de pérdida pueden alterar los ritmos internos, la percepción corporal y la capacidad de regulación del sistema nervioso autónomo, generando estados de hiperactivación, colapso, disociación o anestesia emocional.
Desde esta perspectiva, el cuerpo es concebido como archivo viviente de la experiencia, donde permanecen inscritas memorias implícitas, resonancias vinculares y respuestas de supervivencia asociadas al trauma y a la ausencia.
El duelo puede manifestarse corporalmente mediante tensión, agotamiento, inmovilidad, alteraciones del sueño, dificultades respiratorias o sensaciones persistentes de vacío y desorientación. En este sentido, acompañar el duelo implica también acompañar al cuerpo en sus ritmos de reorganización.
Las prácticas somáticas integradas en el EC-EXATT® favorecen procesos de autorregulación, presencia y reapropiación progresiva de la experiencia corporal, permitiendo ampliar la ventana de tolerancia y restaurar una sensación básica de coherencia y seguridad interna.
Orientación salutogénica y ética del cuidado
Desde la perspectiva salutogénica que sostiene el EC-EXATT®, el duelo no es comprendido como una patología ni como una desviación del funcionamiento normal, sino como una respuesta profundamente humana frente a la pérdida.
El enfoque desplaza el eje desde la corrección del síntoma hacia el fortalecimiento de recursos internos, corporales, simbólicos y relacionales que permitan sostener la experiencia del dolor sin quedar fijado a ella.
La regulación somática, la creación artística, la experiencia estética y el vínculo terapéutico son comprendidos como factores salutogénicos capaces de restaurar progresivamente la coherencia experiencial, la agencia y la continuidad del sentido vital.
En coherencia con esta orientación, el EC-EXATT® sostiene una ética de la sensibilidad y del cuidado que evita patologizar las respuestas humanas frente a la pérdida. El duelo no debe ajustarse a temporalidades normativas ni a expectativas de superación lineal.
Acompañar desde el EC-EXATT® implica sostener la singularidad del proceso, respetar los tiempos del cuerpo y evitar intervenciones invasivas, interpretaciones prematuras o dinámicas de sobreexposición emocional.
Las cinco fases del duelo desde una mirada expresivo–somática
El modelo de las cinco fases del duelo negación, ira, negociación, depresión y aceptación es retomado por el EC-EXATT® desde una comprensión flexible y no normativa. Las fases no son entendidas como etapas fijas ni secuenciales, sino como configuraciones dinámicas que pueden coexistir, repetirse o transformarse según el estado corporal, emocional y relacional de cada persona.
Negación
La negación es comprendida como un mecanismo de protección somática y psíquica frente al impacto de la pérdida. El cuerpo puede responder mediante desconexión, anestesia emocional o estados de disociación. En esta etapa, el acompañamiento prioriza la regulación, la seguridad y el sostén relacional.
Ira
La ira suele expresarse corporalmente mediante tensión, agitación o contracción. El EC-EXATT® propone canalizar esta energía mediante el movimiento, el sonido y la creación artística, favoreciendo procesos de simbolización regulada.
Negociación
La negociación aparece como intento de recuperar control frente a la pérdida. Puede manifestarse en rituales, pensamientos repetitivos o fantasías reparadoras. El proceso expresivo permite que estas configuraciones encuentren una vía simbólica de elaboración.
Depresión
En esta fase suele producirse un retraimiento corporal y afectivo. El cuerpo se enlentece y disminuye la energía vital. Desde el EC-EXATT®, no se busca evitar este estado, sino acompañarlo mediante prácticas de presencia, regulación y expresión no verbal.
Aceptación
La aceptación no implica olvido ni adaptación pasiva, sino integración progresiva de la pérdida dentro de la narrativa vital. La creación artística puede convertirse aquí en acto de memoria, transformación y reconstrucción de sentido.
Intermodalidad, creación artística y simbolización
La Terapia de Artes Expresivas constituye uno de los ejes fundamentales del EC-EXATT®, al comprender la creatividad como función organizadora de la experiencia y como vía privilegiada para la transformación simbólica del trauma.
La intermodalidad permite el tránsito entre distintos lenguajes expresivos movimiento, imagen, sonido, palabra o acción performativa favoreciendo procesos de regulación y simbolización dinámica.
Este tránsito entre modalidades no responde a una lógica estética ni interpretativa, sino a una lógica clínica orientada por el ritmo interno del proceso y por las necesidades de regulación del sistema nervioso.
La creación artística permite trabajar con registros preverbales y transverbales de la experiencia traumática, facilitando formas indirectas de aproximación al dolor sin recurrir a la exposición literal del acontecimiento traumático.
La obra creada se configura como un tercer elemento mediador entre la experiencia interna y el campo relacional, ofreciendo distancia simbólica, contención y posibilidad de transformación.
Procesamiento simbólico y experiencia estética
El EC-EXATT® no concibe el procesamiento del duelo como una confrontación directa con el sufrimiento ni como una descarga emocional catártica. El acompañamiento se orienta hacia procesos de metabolización simbólica mediados por la experiencia estética, la imaginación y la creación artística.
Desde esta perspectiva, el arte opera como un espacio transicional donde la experiencia de pérdida puede adquirir forma sin quedar reducida a la revivencia traumática.
La experiencia estética favorece procesos de coherencia experiencial, permitiendo que aquello que inicialmente aparece como fragmentación, exceso o silencio pueda reorganizarse progresivamente mediante imágenes, ritmos, movimientos, sonidos y formas simbólicas.
La creación artística no busca eliminar el dolor, sino ofrecer condiciones sensibles y reguladas para su elaboración, sosteniendo la dignidad de la experiencia humana y favoreciendo procesos de resignificación.
Dimensión relacional y respuesta estética
Desde el EC-EXATT®, el duelo es comprendido también como experiencia relacional e intersubjetiva. La pérdida afecta los modos de vinculación, las memorias afectivas y la continuidad relacional del sujeto.
El cuerpo conserva huellas del vínculo a través de gestos, ritmos, resonancias sensoriales y memorias implícitas que continúan presentes incluso después de la ausencia física.
La presencia del/la practitioner se configura como espacio de co-regulación, sostén y testimonio sensible, donde el duelo puede desplegarse sin ser forzado ni interpretado prematuramente.
En este marco, la respuesta estética constituye una forma de acompañamiento donde imágenes, palabras, sonidos o movimientos emergen en resonancia con la experiencia del otro, favoreciendo reconocimiento, continuidad y validación afectiva.
Ritual, cartografía expresiva y reconstrucción narrativa
El EC-EXATT® reconoce el valor de los rituales artísticos como formas de acompañamiento simbólico frente a la pérdida. Los rituales permiten generar un umbral entre cierre y apertura, favoreciendo procesos de transición, memoria y resignificación. La cartografía expresiva del duelo se construye mediante cuerpo, imagen, movimiento, palabra y experiencia estética, permitiendo que la persona pueda reorganizar progresivamente su narrativa vital.
El duelo no es entendido como algo que deba superarse, sino como una experiencia que puede transformarse e integrarse en nuevas formas de relación con la memoria, el vínculo y la vida.
Conclusión
Desde el enfoque EC-EXATT®, el duelo es comprendido como una experiencia compleja, encarnada y profundamente relacional, donde cuerpo, arte, símbolo y vínculo participan activamente en la reorganización de la experiencia tras la pérdida.
Lejos de una lógica centrada en la reparación del déficit o en la supresión del dolor, el EC-EXATT® propone una praxis clínica, ética y estética orientada a sostener procesos de regulación, simbolización y reconstrucción de sentido desde una perspectiva salutogénica y transdisciplinaria.
La creación artística, la intermodalidad y las prácticas somáticas permiten que aquello que inicialmente aparece como fragmentación o silencio pueda transformarse progresivamente en experiencia habitable y significativa.
En este marco, el arte no elimina la ausencia, pero posibilita nuevas formas de relación con ella. Allí donde las palabras resultan insuficientes, la experiencia estética ofrece un territorio donde el dolor puede adquirir forma, coherencia y movimiento, permitiendo que la vida continúe desde una integración sensible de lo vivido.
Bibibliografia
Kübler-Ross, E. (1969). On Death and Dying. New York: Macmillan
Kübler-Ross, E. & Kessler, D. (2007). On Grief and Grieving: Finding the Meaning of Grief Through the Five Stages of Loss. New York: Scribner.
Dos Santos, E. (2024). Apuntes del modelo EC-EXATT™. Documento interno, Poiesis.