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Persona

Fundamentos del Enfoque Embodiment-Centered Expressive Arts Therapy for Trauma (EC-EXATT®)

Epistemología, Clínica y Poética del Cuerpo

El Embodiment-Centered Expressive Arts Therapy for Trauma (EC-EXATT®) es un enfoque registrado en la Unión Europea y fruto de más de catorce años de investigación práctica, desarrollo clínico y exploración metodológica en contextos terapéuticos, educativos, comunitarios y psicosociales. Su identidad se sostiene en la integración profunda entre artes, ciencias y somática, desde una epistemología abierta y transdisciplinaria que busca atender el trauma y los procesos de dolor desde la complejidad de la experiencia humana. No se trata de una suma de lenguajes, sino de un modo de pensamiento que entiende el cuerpo, la creación y el vínculo como territorios inseparables de sentido y transformación.

El enfoque surge para responder a las manifestaciones psicoemocionales, fisiológicas y relacionales del trauma, reconociendo que su inscripción es primordialmente corporal, sensorial y preverbal. La palabra, por sí sola, resulta insuficiente para contener ciertas vivencias, por lo que el EC-EXATT® sitúa la estética y la somática como vías esenciales para traducir, organizar y acompañar la experiencia traumática. En este marco, la fenomenología existencial ofrece la comprensión del cuerpo como lugar donde la experiencia se revela antes de ser pensada; la psicología profunda aporta la dimensión simbólica, los imaginarios internos y el trabajo con el inconsciente afectivo; y la tradición psicodinámico-relacional permite leer con precisión la transferencia somática, los movimientos vinculares y la necesidad de un encuadre continente y seguro.

La perspectiva analítico-existencial profundiza en las preguntas de sentido, vacío, finitud y libertad, proporcionando herramientas para acompañar procesos de transición, crisis y reconfiguración interna mediante escritura reflexiva, rituales simbólicos y presencia encarnada. La psicoterapia imaginativa amplía este campo al permitir el trabajo con imágenes internas, metáforas corporales, sueños y narrativas simbólicas que abren pasajes sensibles hacia la transformación. Desde la clínica esquizoanalítica, el enfoque incorpora una mirada crítica hacia los modelos normativos de subjetividad y habilita procesos de experimentación estética y multiplicidad identitaria donde la fragmentación se vuelve un territorio de creación, no de patología.

El legado de las artes expresivas y del arteterapia sostiene la matriz intermodal del EC-EXATT®, en la que el gesto, el color, el sonido, el movimiento y la palabra se articulan como formas de pensamiento y no solo como herramientas. La obra se convierte en testigo estético del proceso, portadora de una verdad simbólica que emerge entre cuerpo y lenguaje. A ello se suma la dimensión somática, informada por prácticas como Body-Mind Centering®, Somatic Experiencing®, Danza Movimiento Terapia y Terapia Sensoriomotriz, que aportan conocimiento del sistema nervioso, de la memoria implícita y de los mecanismos de descarga y reorganización fisiológica. El cuerpo se comprende así como archivo vivo y, simultáneamente, como espacio de posibilidad donde se reorganiza lo fragmentado.

La Pedagogía de la Emergencia amplía este mapa conceptual al ofrecer recursos de sostén creativo en situaciones de crisis, integrando ritmos, materiales naturales, figuras protectoras y dispositivos de contención simbólica. La lógica transdisciplinaria, como marco general del enfoque, permite articular arte, ciencia, filosofía, cuerpo y comunidad en un mismo horizonte de complejidad, donde el conocimiento se produce desde la relación y no desde la separación.
De esta constelación surge un modelo clínico que se organiza en torno a una combinación inseparable de regulación somática, creación intermodal, encuadre ético-vincular y respuesta estética. El arte opera como un lenguaje fundamental capaz de alojar lo indecible, abrir continuidad donde hubo interrupción y restituir agencia expresiva allí donde el trauma produjo dislocación. El cuerpo, como territorio vivo, permite acceder tanto a la inscripción de la herida como a las vías de reorganización simbólica, afectiva y relacional.

La metodologia del EC-EXATT® articula secuencias de modulación somática, exploración sensorial, creación intermodal, contemplación estética y elaboración reflexiva en una trama que respeta el ritmo interno de cada proceso. En este enfoque, el terapeuta encarna una presencia sensible, encarnada y poética, capaz de sostener la complejidad emocional sin fijar al sujeto en el trauma. La respuesta estética se convierte en un acto clínico en sí mismo: un gesto de reconocimiento, dignificación y reordenamiento simbólico.

La salutogénesis constituye uno de los pilares epistemológicos esenciales del modelo. Desde esta perspectiva, la salud no es entendida como ausencia de sufrimiento, sino como capacidad de generar coherencia interna, recursos creativos, regulación somática y sentido vital incluso en escenarios adversos. El trauma se trabaja dentro de un continuo salud–dolor, fortaleciendo los factores protectores, la autorregulación y la agencia expresiva para evitar la retraumatización y sostener procesos de integración profunda.

El EC-EXATT® es, además, un enfoque con vocación preventiva. Su solidez clínica no se limita al tratamiento del trauma consolidado: permite intervenir antes de que el malestar se cristalice, ofreciendo sostén expresivo-somático en contextos educativos, comunitarios, sociales, clínicos e institucionales. Se aplica con infancia, adolescencia, adultez y personas mayores, así como en escenarios de violencia, desplazamiento, crisis colectivas, salud mental y acompañamiento de grupos vulnerabilizados. En cada uno de estos territorios, el enfoque crea espacios donde la regulación, la creación y el vínculo construyen un sentido de pertenencia, continuidad y posibilidad.

En última instancia, el EC-EXATT® se sitúa en una ética de la sensibilidad donde el rigor clínico y la dimensión estética se potencian mutuamente. Acompañar el dolor humano desde la presencia, la belleza, la dignidad y la creatividad constituye una forma de reparación simbólica y de rehumanización de la práctica terapéutica. En este marco, fragilidad y potencia coexisten, y el cuerpo, la creación y la relación abren caminos inéditos hacia la transformación subjetiva y el restablecimiento del sentido.

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